Manos, ese gran enemigo

Llega un momento en el que te quedas sin excusas para no dibujar manos.
Dibujar a todo el mundo con las manos en los bolsillos o haciendose los avergonzados con las manos en la espalda se vuelve excesivo.
Esto va a llevar tiempo.



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© Iván González Barros 2014